Tres poemas de Felipe Ezeiza (Venezuela, 1999)

Felipe Ezeiza (Los Teques, Venezuela, 1999). Integrante del grupo Habitantes de la Calima. Ha diseñado y aplicado talleres de escritura creativa para niños y adolescentes, además de talleres enfocados en la construcción de bestiarios, y haikú. Mención publicación en el 6to y 7mo concurso nacional de poesía joven Rafael Cadenas. Ganador del 6to concurso de poesía Descubriendo Poetas. Ganador del 5to concurso nacional de poesía joven Hugo Fernández Oviol. Mención honorifica en la primera edición del Premio internacional de poesía Bruno Corona Petit, y ganador en su segunda edición. Ha publicado: Osario (Ediciones Petalurgia, 2022), Bestiario del viento (Buscadores de libros, 2022). Pueden seguir su trabajo en su instagram: @fray_bucare.

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Plegaria

Traigo lo que puedo a la mesa de trabajo

busco una fisura en el papel

para desbordarla en imágenes

conjugo canarios y panteras

hasta vislumbrar un Pigmalión de tinta

incandescente     cautivo     en la crisálida

ser-cansancio y ser-voracidad:

 

del esófago al lenguaje,

no soy feliz…

 

¿Por donde han pasado las garras

el fruto crecerá más abundante?

Ojalá.

Campana

a mi hermano Adrián

Sentirás

la corriente a través de las falanges

en tono profético

una mandíbula chirriando

rugido estridente y absoluto

embarcándose en la oscuridad

muela sobre muela repiquetean los espíritus

tornasolados    camaleónicos     preciosísimos

enceguecidos con ponzoñas en los lagrimales

enternecidos     cenizos      reveladores

estáticos en el sonido de una espina

en cada poro

micelio de  mística ensoñación

no habrá otro estruendo

tan piadoso

otro búnker

a salvo del silencio

ninguna palabra dislocará la mudez

reinicia ¡AHORA!

la maquina del tiempo.

Cartografía 

Alguna vez dije que nuestras almas serán caballos de agua
Eloísa Soto

Tengo una pesadilla recurrente

en ella me asomo por la ventana

 

y veo como se aproxima 

una ola gigante

 

que eclipsa la reciedumbre de las montañas

 

destruye

el hospital     el metro     los edificios

 

desprende     bloque por bloque     la tarde

 

las ciudades     las praderas   

las palabras que escribimos

 

y yo

con cierta intimidad

espero

 

hipocampo de azules ultramarinos

en el relieve del páramo.

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