Cuatro poemas de José Feria (España)

José Feria (Sevilla, 2003) es graduado en Física por la Universidad de Sevilla y actualmente cursa el máster en Física y Matemáticas en la Universidad de Granada. Es finalista del XIII Premio Ucopoética.

La elasticidad es ausencia de memoria

Extasiados, sin energía,
miramos el techo

Mientras dejamos
nuestra silueta
impresa en la cama,
pienso sobre cuánto envidio
la elasticidad de los materiales

Me gustaría ser más flexible,
estirarme como la goma,
cambiar mi manera
de entender el contacto;
ser como el colchón que ocupamos,
olvidar tu cuerpo cuando te levantes;
que, al irte, mi corazón
recupere su forma

El conocimiento se ha construido violentamente

Se han recogido violetas
solo para analizar su pistilo
y sacar conclusiones falsas
como que podemos entender
por qué se protege el órgano
con un adorno que el resto
quiere arrancar

Señalo mi cuerpo
trabajado, leído, deseado a ratos;
pienso en cómo otros han querido
hacerme daño con la excusa
de experimentar

Quiero pensar que existen
otras formas de saber no descubiertas,
que la ética también alcanzará
este jardín;
que alguien me estudiará
agachado, dibujando,
sin tener que romperme

En todas las especies existe la maternidad

Un higo son miles de flores
que miran hacia dentro
protegiéndose del animal

Para entrar en él,
la avispa se parte
las alas y antenas
muriendo en el acto;
su objetivo es dejar
un túnel, sus larvas
y alimento suficiente
para que su descendencia
sobreviva

Su cuerpo
lo absorberán las flores,
                                                            sus crías
                                       olvidarán este ritual

Mientras observo un avispero
y mi abuela me corta una fruta,
la escucho hablar sobre lo sola que está

Pienso en sus oídos
que un día oyeron llanto
y ahora ya no escuchan,
pienso en sus brazos
que un día acunaban
y ahora tiemblan,
                                                          pienso
                            en lo poco que la llamo

Quisiera que siempre
se recordase que crianza
significa sacrificio;
que la naturaleza
fuese en cualquier especie
más gentil con la madre

Un cambio de fase es un proceso irreversible

Mi madre está hirviendo agua
para preparar la comida

Por mi comodidad, dice,
no me deja ayudarla;
tiene miedo a darse cuenta
de que mis manos ya pueden
sustituir las suyas

Sabe que eso significa
que pronto me iré de casa
como el vapor escapa de la olla

Me pregunto
si se cuidará cuando me vaya
y justo el agua hirviendo
rebosa el borde del metal,
encharcando la encimera

Sin guantes de cocina
quita la olla del fuego
y después se despelleja
la piel en silencio

Como no volverá a sostenerme
ya no le importan sus manos