Cinco poemas de «Sudario» (2017) de Eduardo Sabugal (México, 1977) ~

Owen Gent--from FIVE WINTERS

Owen Gent

1

Triste orgía, siempre recomenzada
de pliegues nocturnos                                                     de seda
con las tomas alternas del big bang
interminables insomnios desbaratándonos

triturándonos                           moliéndonos como semillas
al final de ayunos delirantes                                          morimos
una mujer silenciosa con manos de viento
entrega su encantado colibrí líquido
su encantado colibrí de funestos presagios
sueños de cordillera entintan el paisaje
de la gran explosión
letras de vapor o de saliva garabateadas en la catástrofe
etimolorgía siempre recomenzada

letras paganas sin origen         expansivas
la madrugada es vacío                        y  ladra mundos redondos
con su bello festín de sudor en los muslos         y ella habla       me habla
pezones endulzados como pastillas sicotrópicas
pezones que son lutos abismales    
                                                           una lengua escondida
bajo nuestros cuerpos de incendio lunar
ojos borrachos apostados como charcos
vigías mudos en cuerpos que sudan
                                   cuerpos
precipicios
mejillas de sangre
tu voz ajena     siempre ajena
tu voz machacando el destino emputecido                 enmarañado
destruyendo con fuerza marítima y de toro
la última cruz amortajada con palabras
el cotidiano papalote giratorio de la ira
escribiendo frases secas como ramas                                metidas en un libro con sus pirañas de odiotodo se hace polvo        en este viento en el oleaje del tacto y de la hembra            

2

Memoria del azar     memoria jaula            memoria tacto 
                                    se entra desnudo en ella
como en un sueño, como en una fuente
como en una cisterna llena de grillos
memoria párpados                                  memoria visceral
me desnudo en los pasillos rotos del mundo
en el fuego cerrado de viejas ruinas
ahí desangro mi fuerza invisible de raíz y de serpiente
nadie recogerá esta eyaculación de palabras trituradas
mi voz            mi grafía deforme
           que se pudre como uva
memoria del azar
desbaratada en el lodo del tiempo
voz, grafía, ruina
nací para quemarme en soledad los ojos en la niebla
romperme los dientes en murallas enmohecidas
esta derrota masticada es el universo
esta derrota con dardos de oro
es un dios que me susurra su canto de sirena enfurecida
dice que crecí dentro como una enredadera
dentro como una enredadera
dentro como una enredadera
afuera todo fue morir, una decapitación burlona
torres que agitan cabelleras de polvo
aguijones encajados que hacen vomitar
palabras que anuncian la edad sol
futuras temporadas de lobos moribundos
y cangrejos enlatados
cangrejos como prosa
Aún así penetraré la herida del aire que abre mil redomas de cicuta renovada. Sabré regresar de fúnebres cortejos para volver a morir mi estúpida muerte de sal y miedo, y dejar mi soledad bajo la lluvia enferma y mi cuerpo vencido bajo el sol como un residuo; aun así caminaré signos y padeceré la sed, recordaré el azar y el azar me olvidará, escribiré de nuevo esto, escupiré un gargajo de estrellas vidriosas y de calles diminutas, aun así dejaré un testimonio bilioso y amarillo de este hombre animal lleno de mentiras                  
harto del espejo y del temporal de sucias tardes
vulnerables como la esperanza, corruptibles
entre focos que parpadean sus señas miserables, semáforos, bares, prostíbulos, millones de kilómetros retorciendo su lengua mineral de asfalto y leche sulfurosa; aun así habré muerto, aun así, entre las calles, habré muerto

 ⁂

 3

Cerraduras, distorsiones      demonios convocados en la noche
llegan a deshoras vestidos con gemidos
llegan con su dictado púbico y de bocas
            lumínico                                 de  nombres arbóreos
en el piso de arriba alguien escucha el televisor
las mentiras se mueven en su enjambre enloquecido
micrófonos tomados por asalto               ahorcados seculares
la pila de signos incendiados grita su humo funerario
se invoca estúpidamente la paz
en tiempos del impasse
salgo a caminar en esta catástrofe de fraudes y cristales         

fumarolas dibujan caballos en las calles
mi chamarra es prehistórica                   mi soledad se evapora
oscuras manos de ron y sombra palpan mi garganta
escudado en mi rabia de redención
                                               invento una muerte aplazada
el hueco que dejan los crepúsculos repite su verdad
este desposeído aún soy yo, este no tener sigo siendo yo
sin magia, mudo, tuberculoso del alma
                                               respirando cadáveres etéreos
sin talento ni talantes
             recorriendo la eterna trampa nocturna
del cielo violeta y solitario caen panfletos como pétalos
las batallas de hoy me quedan infinitamente grandes
la conciencia podrida se abre como zanja
                                               afuera
afuera afuera
afuera afuera afuera
la hora del delirio marcha con risa exhibicionista
escribo debajo de su lengua la perversión que salta
entre papeles y manos de piedra ennegrecida
el poder del beso         de la bomba molotov
el afuera escribe con entrañas bastardas       
odiando                                 lamiendo el asfalto lunar
salgo a caminar entre las calles                      hay ruido
puertas que dan a la nada
y se redacta un inventario de carnadas
y el desierto es un albergue para el tacto envenenado
lo sé                           lo sabes                     lo sabemos
la Fe con mayúscula
la Fe de errata perdida            letra muerta en su ataúd de hueso
tartamudeo de profeta             vociferando palabras que buscan
el sabio silencio que hable y la luz del párpado cerrado
hoy caliento la yugular desterrada, salgo a escupir cerraduras
domando furiosamente el viejo Minotauro de dígitos y cables
que aúlla sus memorias de marfil entre malezas inundadas
hoy salgo a la gran avenida de luces
        saboreo las gotas ácidas, cónicas
que la lluvia anónima derrama en las erguidas cornisas
esta noche orinaré las fuentes del sueño y rasgaré
la ciudad acuosa
para verle el vientre tatuado de estrellas
una herejía que toque como savia y esperma
ignoraré las mujeres perladas y de trigo
que huyen de mí
esperaré como leproso el prometido reino de otro mundo

4

Charcos, hay charcos en la calle como errores líquidos
la inercia de las tumbas despeina un libro abierto
nada divino recorre el carrusel frío de la mañana
el árbol de aguacate sigue enfermo, enfermas sus hojas
hoy llueve otra vez entre las mesas y las citas
letanías fugaces mueren sin dejar un racimo de sol
mi memoria duerme como un cordero bajo el cielo
galaxias suben a la superficie del vaso
bebo esta cerveza como se bebe el tiempo
y afuera
en las calles y en las casas, los viejos envejecen
las canas se hinchan como serpientes de Medusa
y las hojas juegan en la armonía celeste del olvido
esta llovizna es un sudario y la tarde una piedra
en la sangría vidente y en los lomos de las iglesias
presiento la bestia bicéfala que me besa la frente
en la piel eterna del alba y en la historia diminuta
hay una mujer disuelta lentamente en mis susurros
hoy sólo hay charcos en las calles
repito
hoy sólo hay charcos
                                   y en los charcos
hay infinitos tesoros
miríadas de peces enjaulados
cosechas, poblados bajo la loca campana celeste
que usa sus nubes taurinas para despertar la muerte
el panteón derrama héroes inútiles como poetas
la hemeroteca sigue danzando su ecuación lapidaria
y el Nautilus psicodélico que nunca abordé
se esconde en sudores baldíos, cicatrices aledañas
la noche se come las estrellas bajo una montaña
la montaña no come, duerme su sueño de eras 
se fue el tiempo del perdón            y los dadás del niño 
como se van cenizas funerarias      en el Támesis
       en el Alseseca
hoy entre los charcos invento un método
un conjuro mineral
la palabra memoria se liquida
insiste en brillar como navaja
el astuto ángel del tiempo mira de reojo el paisaje 
testigo ocular entre balas, letras, moscas de luz   
fotógrafo de esta tierra desacralizada llena de sangre
el jinete apocalíptico que acampa junto al televisor
bebe también del agua sucia, su lengua es un caracol
hoy en mi mano entumecida hay charcos en la calle

5

Casillero del Diablo, bajé descalzo
mausoleo de una tarde ardiendo
ahí caminé baldosas laberínticas de negras palabras   eran mías
bebidas como vino     fermentadas como vino    evaporadas como vino
altar obsceno con degolladura de oro
el frío envolvía todo y afuera el libro terrestre se cuarteaba
el galope de caballos era metrónomo y certeza
adentro el subsuelo nos tragaba                     teníamos visiones
silueta de hombre erguido
escribiendo en podridos astilleros  
barcos oxidados flotaban como ballenas arponeadas
encarcelada una hembra espiaba el rito eterno                       el silencio
todo era ovillo rojo                                 moho alfombrando catedrales
ella esperaba
  una telaraña de corcho crecía en sus dedos
mariposas de semen se desmoronaban en frascos verticales
el viejo bisturí de letras seguía teñido de rabiosas grafías
respirando un aire de caverna, el aroma entraba como un enviado
un ciempiés grababa frases
en el sudor inagotable del óleo
con ceniza volcánica las paredes escupían nombres rotos
cava de musgo verdinegro
 humedad de útero y de tumba
y yo estaba ahí, sin zapatos y sin miedo, casi desnudo
la cortina de corchos crecía a mis espaldas como un sepulcro                           
y un pubis de piedra hacía su lenta esgrima con la sombra
sudario líquido de palabras fermentadas                       
siempre ajenas

~

Eduardo Sabugal Torres (Puebla, 1977) Es escritor de cuento, ensayo y guión cinematográfico. Catedrático en la Universidad Iberoamericana de Puebla. Cuenta con dos libros de cuento publicados, Involuciones (2010) Secretaría de Cultura del Estado de Puebla y Liquidaciones (2012)Fondo Editorial Tierra Adentro, así como un libro de poesía, Sudario (2017) Editorial Abismos. Ganador en 2014 del 13vo Concurso Nacional de Cortometraje del IMCINE. Es Maestro en Lengua y Literatura Hispanoamericana. Productor y conductor de radio.

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