I beg your pardon?, por Naida Saavedra (Venezuela, 1979) ~

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Ammiki

Entró una mujer que no tenía pinta de enfermera. Mariela se la quedó mirando con la cabeza apoyada en la almohada. La exagerada cantidad de información que ya le habían dado y el hecho de haber parido hacía solo veinticuatro horas le habían vuelto la cabeza un laberinto con rincones llenos de preguntas y miedos. La mujer la miró a los ojos y muy velozmente le preguntó cómo se sentía. Mientras buscaba la palabra fine en su cerebro, oyó que la mujer le decía que había venido para registrar a su bebé.

-My husband is not here. He went out to buy lunch for…
-That doesn’t matter. I only need you.

Mariela la miró perpleja. Entendió perfectamente lo que le dijo la no-enfermera pero no comprendía. Primero, no sabía de dónde venía esa mujer. Llevaba un uniforme del personal de salud (sí, del personal de salud, porque aquí no se sabe quién es enfermero, cirujano, radiólogo, secretario) pero venía para procesar un documento legal por lo que atinó a pensar que debía trabajar para la alcaldía, ¿o sería para alguna oficina del Department of Health? Segundo, no se le había ocurrido pensar en dónde se registraban los bebés: eso lo haría después; lo principal era parir. Tercero, no sabía adónde habían ido a parar sus lentes pues desde que empezó a gritar como una loca por las contracciones no se los había puesto. ¡Agh! No podía leer bien el nombre en el carnet que llevaba la mujer.

-Are you ok? Do you want to start?
-Sure.

Algo tenía que responder. No quería que pensara que no le entendía. Sí le entendía pero no comprendía. Su esposo debería estar allí. Ya mucho era el hecho de que el bebé tenía en el tobillo la pulserita del hospital con el apellido de ella. ¡Qué feministas son aquí! ¡Qué bien! Pensó al principio. Pero no, le dijeron que como el bebé salió de su cuerpo, tenía que llevar su apellido. Igualmente tuvo que firmar un papel haciéndose responsable de los gastos porque la paciente era ella, su esposo solo tenía que llevar una etiqueta en el pecho que decía visitor.

-First name of the baby?
-Santiago.
-Spell that for me.

Sintió ganas de cambiarle el nombre al bebé en ese instante pero no, ese era el nombre que ella y Cheo habían escogido. Pensó por un instante en la vida de spell-that-for-me que le tocaría a su bebé y sintió un poco de angustia. Pero no, ese era el nombre perfecto para él.

-Middle name?
-José.
-J, O, S, E. Ok, good. Last name?
-Villarroel.
-I beg your pardon?

Santiago José Villarroel. Ese era el nombre del bebé. Ponerle el Gutiérrez unido con un guion le traería muchos problemas de papeleo, de documentos mal escritos, de cuentas bancarias a nombre de personas que no existen. Decidieron que ya con un apellido largo, con dos erres y dos eles (¡no, tres!) era suficiente. Luego de interrogar a Mariela sobre el peso y la talla del recién nacido y de preguntarle los nombres y demás información biográfica de ella y su esposo, la mujer que no era enfermera se fue deseándole parcamente una vida llena de felicidad.

Mariela volteó la cabeza y vio a su madre dormida con la mano apoyada sobre la cunita del bebé. La feliz abuela no se había enterado de nada. Estando tan exhausta no la despertó la escueta conversación con la mujer del registro. Escuchó el sonido de unos pasos: es Cheo, pensó. Podía reconocerlo a kilómetros de distancia.

-Hola, mi amor, ya llegué. ¡Traje arroz chino!

-El bebé ya tiene social security number. Va a llegar por correo a la casa.
-¿Cómo?
-No te preocupes, le dije a la mujer que su apellido es Villarroel.

***

Naida Saavedra (Venezuela, 1979) obtuvo con Vos no viste que no lloré por vos el premio Historias de Barrio Adentro 2009 de la editorial El Perro y la Rana. Su cuento “Vestier” ganó el premio Victoria Urbano de Narrativa 2010 de la Asociación Internacional de Literatura Femenina Hispánica. En 2013 fueron publicados Hábitat, Última inocencia y En esta tierra maldita y en 2015 su primer libro de cuentos, Vestier y otras miserias. Saavedra posee un Ph.D. en Literatura Latinoamericana de la Florida State University y sus investigaciones abordan la literatura caribeña contemporánea y la Latin@ Literature, centrándose en los temas del desarraigo y la posmodernidad. Actualmente reside en Estados Unidos, donde es investigadora y docente de la Worcester State University.

Ilustración de Ammiki. Pueden visitar su tienda aquí

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