Manuel Gerardo Sánchez: «La escritura debe nutrirse de la investigación», por Oriette D’Angelo ~

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Manuel Gerardo Sánchez (Caracas, Venezuela, 1982). Es licenciado en Historia por la Universidad Central de Venezuela (UCV). Se ha dedicado a la labor periodística en los últimos 10 años, ejerciendo actualmente el cargo de Editor en la Revista Clímax. Algunos de sus textos han sido publicados en Exceso, Cocina y vino y Complot, entre otros medios tanto impresos como digitales.

Su libro de cuentos, El último día de mi reinado, fue publicado por Sudaquia editores, 2013 y por Editorial Ígneo, 2014.

El último día de mi reinado está compuesto por once relatos en donde pudiera pensarse a primera lectura que la banalidad es el tema central. Sin embargo, va más allá de esto: sus personajes sórdidos y superficiales nos muestran historias comunes pero fantásticas, en dónde destacan cuentos como Miss María Lionza, Familia que come unida y En tres y dos. En este libro encontramos reflexiones cotidianas sobre la madurez, la enfermedad, la cocina y alguna que otra anécdota sobre personajes históricos venezolanos.

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¿Quién es Manuel Gerardo Sánchez?

Manuel Gerardo Sánchez: Un hombre, con canas en la barba, que pensaba en la soledad como un problema existencial. Aunque gusto del contacto carnal, cada vez me persuado de que la literatura es mi gran amante. En ella no sólo me remanso sino que también me encuentro. He sido una persona muy solitaria, desde mi niñez, acaso porque siempre fui diferente al resto que me rondaba, por eso los libros, los personajes, las historias fantásticas  siempre me han acompañado. Me salvan.

 ¿Qué influencia ha tenido el estudio de la Historia en tu escritura?

MGS: La historia me dio algo invaluable: espíritu crítico e investigación. Conocer de metodología; manejo de fuentes, cuya heterogeneidad es tan amplia como temas y, por supuesto, preguntar cuando es menester son herramientas necesarias para cualquier trabajo humanístico, social o creativo. La escritura debe, desde mi punto de vista, nutrirse inexorablemente de la investigación. Y, sin bien es cierto que la ficción no es, ni tiene que serlo, menos mal, verdad científica, la narrativa gana, se enriquece, se infla de la buena manera cuando hay detrás estudio sesudo.

¿Cuáles narradores venezolanos consideras de lectura fundamental?

MGS: Sin ambages, los primeros nombre que retumban en mi mente son: Enrique Bernardo Núñez, Manuel Díaz Rodríguez, Teresa de la Parra, Rómulo Gallegos, entre otros. Pero los narradores de nuevo cuño, si es posible llamarlos así, secuestran mi interés. Desde hace un buen tiempo leo y releo a Elisa Lerner, Federico Vegas, Eduardo Liendo. Esto sin contar los narradores de las últimas generaciones. Creo que Venezuela es tierra fecunda de poesía.

Alejo Carpentier tenía un régimen de escritura bastante estricto: escribía una página diaria. ¿Tienes algún régimen de escritura?

MGS: Debo admitir que soy aplicado. Y pese a que no logro escribir una página diaria, por mi oficio de editor, no hay semana que no escriba o trabaje en el relato de turno. Por ejemplo, el fin de semana pasado terminé dos cuentos, Me sentí triunfador… por muy pequeña que fuera mi victoria.

Tu libro El último día de mi reinado está escrito, en su mayoría, con un lenguaje elegante. ¿Representaba esto algún riesgo para ti? ¿Cómo pensabas que sería la respuesta de los lectores?

MGS: El temaPortada-190x300 de mi estilo siempre me ha granjeado algunas críticas. Yo escribo como escribo porque eso soyHacerlo de otra manera sería impostar una voz. He apostado, y sigo apostado, por una manera que algunos llaman de anacrónica o pretensiosa. Mi libro, desde el primer momento, desde que la idea relampagueó ante mí, me lo planteé también como una propuesta estilística. Eso generaría aceptación o rechazo. Sólo dos caminos. Dos opciones. Corrí el riesgo. Con fortuna, puedo decir que los lectores y la crítica han recibido El último día de mi reinado con agrado. Porque es diferente, porque sus temas, que son los mismos en la literatura, se pavonean y alardean con otros atuendos. Unos un poco más elaborados. La enjundia, el castellano castizo y un cierto barroquismo son las galas y confección de mi libro.

Los cuentos de tu libro El último día de mi reinado son de temática diversa. En el cuento Familia que come unida y El regalito de Chitty el tema primordial es la búsqueda de justicia por parte de su personaje principal. ¿Es la escritura algún tipo de venganza?

MGS: La escritura me exorciza. Sí. Me purga de miedos y demonios. Mis personajes son como cualquier otro. Yo los veo y pienso creíbles. No conozco a nadie que alguna vez no haya abrigado, o cuando menos desterrado, sentimientos impropios: odio, envidia, engreimiento. La venganza es un tema recurrente en el libro. Pero son venganzas infantiles. Inocentes. Incluso algo estúpidas. Porque la venganza es siempre un acto de estulticia.

¿Crees que la originalidad existe o que todo lo que escribimos es una versión de lo ya escrito?

MGS: Si nos paseamos por las páginas de la literatura occidental, encontraremos temas sempiternos: amor, venganza, muerte, el viaje, la huida, la partida, entre otros. La originalidad reside en cómo se plantean esos temas, en cómo se desnudan y cómo coquetean unos con otros. Por eso la literatura se renueva, se remoza. Por eso nunca dejaremos de escribir. No sólo porque es una necesidad, una forma de expresión inherente al hombre, sino también por el misterio de decir las mismas cosas de muchas otras maneras. Necesitamos contar historias.

Cuando se trata de tu propia escritura, ¿cómo conjugas tu trabajo como editor y narrador? ¿Te ha servido el oficio de editor a la hora de trabajar tus propios textos?

MGS: Mi trabajo de editor me ha ayudado mucho. Porque soy de los que piensan, aseveran y asienten la máxima: “todo se puede editar”.  Es más… desde ahora, voy a pregonar por todas partes mi nueva verdad: “Edítate”. La edición también me ha procurado de algo muy importante: orden y constancia.

¿Qué opinión te merece la censura que le realizó la cadena de librerías Nacho a tu libro al prohibirse la venta de éste en sus tiendas?

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@ceroembuste

MGS: Si me lo permites. Voy a responder con una sola palabra: pendejos.

¿Publicarías algún libro de descarga gratuita en Internet? ¿Qué piensas acerca de la difusión gratuita de la literatura como impulso cultural? ¿Puede esto ir en contra de la profesión del escritor?

MGS: La internet es una herramienta más del rimero que tenemos al alcance. No usarla sería, además, renegar de nuestro tiempo histórico. Eso sí, hay que saberla usar. Hay que tamizar la información. Comparar, paragonar el dato, confirmarlo y no irse de buenas. Vivimos en un mundo con tecnologías que nuestros abuelos jamás imaginaron, por ejemplo. La redes sociales, como añadidura, ejercen un papel de difusores que los medios de comunicación tradicionales tampoco tenían cómo prever. Por el mismo vértigo del cambio constante. Soy hombre de mi tiempo, fiel a él. Por eso creo que sí me valgo de la red para hacer difusión de las letras, de la literatura. ¿Acaso los escritores no quieren ser leídos?

¿Estás trabajando en algún otro libro actualmente?

MGS: Sí. Estoy trabajando en un libro de relatos. Sigo explorando en el género porque me fascina. Me tiene cautivo. Soy su esclavo. Ya tengo el título y cinco cuentos terminados.

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Pueden seguir a Manuel Gerardo:

Twitter: @ceroembuste
Facebookhttps://www.facebook.com/manuel.g.sanchez

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+Leer: Miss María Lionza, un relato de Manuel Gerardo Sánchez

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