Render, por Marianne Bautista (México, 1995)

Ilustración obtenida aquí

Ilustración obtenida aquí

Estoy escuchando un disco de Grimes en mi cabeza pero alrededor suena Belanova y su electropop. Llevo unos quince minutos intentando terminar un render pero no puedo. R E N D E R. Definición. Google. Buscar. Proceso de generar una imagen desde un modelo. No sé si saber la definición me sirva de algo en este momento. El disco de mi cabeza está en el track cuatro donde todo es rosa. Mi cabello fue rosa alguna vez. Mis manos tenían flores y mis pestañas lloraban coca-cola. No sé si ‘adormecido’ sea un sabor, pero si lo fuera ese sería el de mi lengua. Y el de mi cerebro. Todos a mí alrededor parecen muy felices pero no logro entender la razón. He perdido la razón. O quizás nunca la tuve. Quizás mis padres creyeron que no la necesitaría jamás. Probablemente eran tan jóvenes y despistados que olvidaron darme la razón. Olvidaron también muchas otras cosas importantes como darme tiempo y delicadeza. Las chicas de mi generación son delicadas. Pintan sus pestañas, sus párpados y sus mejillas para que nadie note el recorrido de sus lágrimas. El color intenso de sus labios es un distractor de mentiras. Las chicas de mi generación se vuelven locas por cosas genéricas y no precisamente hablo de medicamentos. Debí nacer en otra era. En una era en la que las lágrimas corren por dentro y el único ‘maquillaje’ que podemos introducirnos son pastillas. Ellas no comen, ellas hacen dos horas diarias de ejercicio y creen que las benzodiacepinas son malas. Debí crecer junto a otra generación. Una generación que consuma estupefacientes hasta sentirse lleno de ellos y no de sentimientos estúpidos. Track número ocho, las flores de Venus caen sobre mis manos y los árboles que en ellas brotaban cambian de estación. En mi cabeza nada parece tener sentido pero el universo dice que sí. Hay un grillo en la ventana que emite un sonido a la par de los sintetizadores de esta canción. Me gustaría ser como el eco y perderme en el vacío de repente sin que nadie lo note. Le dije a un amigo que vería su película pero no tengo el valor de abrir mi computadora. Si la abro, navegaré en un lío infinito de letras que has escrito para alguien más y no podré parar de llorar. No soy como las chicas de mi generación. No llevo puesto rímel o delineador porque no quiero resaltar la tristeza, muchas gracias. Se ha terminado el disco. Denisse canta algo cursi pero no logro entenderla porque está gritando. La única imagen que he generado después de estos treinta y un minutos es la de tu rostro y tus brazos cruzados sobre tu auto. Al diablo con los renders, lo que no entiendo es por qué no te besé. Las chicas dirían que “no era el momento”. En este momento mi cabello es azul y en las manos tengo solo tres tabletas de tramadol. 

=

Marianne Bautista (México, D.F. 1995). Ella expele el humo de las grandes ciudades, lleva el cabello azul eléctrico y no espera que las mariposas se muevan en su estómago por nadie. Solía estudiar arquitectura. 

Anuncios

2 comentarios en “Render, por Marianne Bautista (México, 1995)

Comenta aquí ~

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s