Dos poemas de Adrián Alejandro Enríquez Chávez (México, 1998)

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Imagen obtenida aquí

el reforma

Aunque duele en cierto punto
vista aquella amaba en el cigarro,
épocas que alguna vez fueron de luz
y vislumbraba en el semáforo el color 
de la sinceridad traída por la compañía
inexorable de Nostalgia que, ahí contigo
no era más que disfrutar de la grafía polvo
la estabilidad que mis pupilas encontraban
si el enfoque de éstas eras tú y, parecido era
con mi mente que, si pensaba en ti de nuevo
aparecía la restada imagen de los años viejos:
la alfombra la vitrina roja el comedor teléfono
que hablábamos la madrugada de contentos luz
en el semáforo, colores índigo amarillo la sosiega
del Reforma en anaqueles de cereales, voz tabaco en
madrugada se hace áspera porque te veo desvanecido
día en la rutina mas no puedes porque necesitas prender
otro cigarro, el segundo de la noche que evaporas trágico
el fulano el sueño que tuviste cuando secuestrábante vacío:
aún recuerdas la miel podrida con las moscas el sabor, bolsa
que cubrió tu cara y no podías respirar como un secuestrado
implorabas el sálvame con los ojos vendados, tierra solemne
tu niñez es un incendio pues la ves en forma de u, salida que no
avanza por la calle no pavimentada, te miras en el vidrio del carro
estacionado, vaporizas el pelo y sigues pensando en tu niñez y ahora
en tu niño que tanto amas: mi leonardo cómo no olvidarlo, cuclillas en
el espejo besan los pies del origen besos recuerdos de Christopher fuego
suscitado en el abrazo cuchilla en la profundidad, la urbe baila bienes raíces
el smog amarga contingencia, te amo así con la presión de nuestra vida y odio
no tenerte aquí mientras escribo, sentado en mis piernas, amor. recargado como
aquel poema. Te extraño, no me canso de fotografiar el cielo tu llegada bella nube
los países pierden todo ya estás tú; Christopher descansa en su cajón, amor, míralo
dormir pensando, ¿qué estará pensando? Tiene los ojos cafés, cansados cuatro años
no parecen el residuo de este niño pensativo ojos cafés ojos cerrados, allá en el cerro
nos veremos algún día, rastro de ti, leonardo que te veo continental me besas una vez
y salgo hacia la calle, qué hacer: caminar hacia la facultad mientras trabajas, hermoso
soy tuyo y te apoyo pero, aquí en la alcoba adyacente al palco lloro que en veces estés
lejos, que te acuestes incendiado y no me digas nada, siendo que te amo, que eres todo
que, si bien es cierto el cérvico no pasa manos, hay al menos el pecado la lectura cuerpo
letras las intervenimos fusilamos con el reto a primavera, la promesa yo confío ojos atrás
que vuelves que eres ciclo que te nutres la respuesta a protección del mundo, afuera todo
mundo es el smog afuera ya entierran a Christopher afuera tu niñez se incendia. Pecadores
se dedican a espurgar las uñas mutiladas y comerles el salmón, velos amor cómo se liberan
en ardiente espuma, el mundo arde inhalado resistol expresa falta de organización, amor, la
sana convivencia se la lleva el viento y quedamos tú y yo, orificios alejados uno acá otro allá
te extraño, corre viento afuera y salgo, palco me recibe con recuerdos, y recuerdo los recuerdos
de cuando recordaba yo y tú me abrazabas y besabas y mimabas era tuyo constantino, vivía mar
el desolado siempre náufrago soy yo me ves aletargado, tu retrato impera en la dificultad la vida
de llevarse amarga es preferible que el Reforma me reciba cruento bajo un carro. No hay otra vía
más que tu conducto deferente la heroína de los huesos, blanco y negro somos el espacio – natural
que observa desde el punto fijo la abertura de la humanidad: aquí el Reforma nuestra cama es fuego
y hacen malabares libros en estantes escritorio cuadro y veo tu imagen constipada en mi memoria
mi leonardo, dónde estás, ¿cómo no olvidarte si me exijo mi paciencia de mil voces en 4 paredes
rotas segmentadas en habitaciones inconvexas al espíritu? ¿cómo cargo la manía rota del pecado
cada día? ¡es como decirle a Christopher que se sepulte él mismo! ¡es como otorgarle el Nobel
de la Paz a Calderón! Amor, si nuestra niñez se quema procuremos sea al mismo tiempo, sean
las fotografías quemadas: las cenizas: usar como ritual de ellas y embriagarnos con dos vinos:
viva la merienda celebramos un dolor en el Reforma ahí estás tú    quitándole el significado
a los países, incrementas el producto tu belleza desposee la fe en el misticismo: el planeta
se parte en nuestras mentes vislumbramos que del centro de la tierra la naturaleza molde
del deseo toma forma y ya no existe nadie que nos diga tal y tal: pilar moral desaparece
y el Presbítero Cobácame nos hace ser del index librorum prohibitorum: somos lúcidos
que nuestra carne es carne de cañón para el demonio y cada logos cada filia la navaja
es nuestra ceja nos miramos desangrándonos pupilas. Ahora qué tenemos: las ganas
de que el tiempo que yo te dejaba libre en el alcoba vuelvan, pues amor, manzanas
hay en cada parte de nosotros nos fundimos fuera del Reforma material genético
que se persigna por recombinar. Cuando fuerzas se mezclaban fluya viento por
los ojos, extraño tu cuerpo murmurando mis poemas enigmático, figura tuya
se paseaba por el desemboque del río Tenochtitlán que entonces mi símbolo,
cuerpo acomodado a tus raíces presionaba árboles en contracción esplenda,
música para emigrar, regar espermas en el río Bravo, mejor la compañía
para los espectros soñadores estancados ahí, amor, míralos, el anuncio
de “se busca” ríe pues si el símbolo pensara y fuera Calderón, reiría
encima de esperanza. Ya no hay fe. Te conozco bello, adventista,
ibas por papitas a la tienda todos los días, hermoso veo que hoy
eres la grosería de la tradición mestiza, natural en ti desprendes
un olor a Zacatecas que es contradiscurso al establecimiento.
Bailas en la pista que me dejas escondida en foto elecedé,
haces la cuenta y vas del 666 hasta el 69, desnuda vista
tuya exploran los Reformas que terminan en mi boca:
el tiempo se fusiona con la luz: la noción del existir
persiste duda pues la gloria imperio del que escribe
ronda por el éxtasis. El cementerio transfiguración
en Galerías Mall. La palabra pende de este lapso
que conecta las habitaciones al espíritu: te creas,
me creo, y ambos compartimos la cosmovisión:
nuestros átomos se parten y vemos el planeta
se descongestiona en dos pedazos, Mercurio
viene a ver lo que sucede la explosión allá
cerca de Marte: se fracciona el orbe todo
en mente de nosotros. Reconsideramos
la función de la naturaleza: ordenarse
pero, como damos el contradiscurso
el orden lo alteramos: crecemos +
tenemos la constancia polvorienta
del recuerdo. Ahora mírame, tuyo
extraño la relajación presencia
de tu pueblo en mis arterias.
La noche se aletarga tierra.
Algún día será otro día,
mientras, a dormirnos
abrazados, leonardo,
y tú cierra los ojos:
hay que descansar
de este demonio
juntos híbridos
haremos una
nueva raza:
jotolones
seremos,
serán.

***

Suspiro, no me puedo relajar

Tu espalda uniforme
tan flaca carente de músculos grandes
cubierta de enredas bonitas delgadas líneas de bronce moderno
es ahora un informe atravesado por la flecha dactilar tan noble 
Tu columna vertebral
vértebra a vértebra deshace a veces esperanza
está ciega, no mira y se abalanza y golpea y grita por el monte,
no sabe que niños duermen por ahí, no sabe tu espalda,
“es el monte, aquí se puede hacer desmadre”
pendejo
hay gente que tiene paredes que duermen 3 horas
personas comunes trabajan a gritos estériles
sujetos se plantan no en rosas pidiendo justicia
tu columna se convierte en rayo
en rayo infantil sexoso prepúber 
y truena bonito, bostezo
maldito te ríes cereza y yo pienso en tus besos=solución temporal.
Qué bonito río se forma en la constelación andina
de cóccix a lumbares dorsales cervicales 
hueso sacro
y tu río lleno de piedras arrastra basura
basura entera, fajos de basura,
defecas un triángulo seco…
No quiero basura en ti, cuerpo luminoso,
pero la hay.
Me doy cuenta por tu poca comprensión del otro
por tu búsqueda mortal que daña el cerebro.
no sé si todos están llorando y se mueven
o en realidad bailan -cosa que no distingo dentro de este desorden mental- y lloran;
parece que bailan y lloran porque se ríen.

La basura huele bien, y sabe bien,
la probé una vez que fui a Tucson 
y pensaba mucho en ti
me había cansado 
de las hamburguesas
de los tacos
    de carne misteriosa
y de los súper nachos
yo quería asomarme por lo menos a la línea 
a ver dónde vendían pico de gallo
y no podía salir -volver a México
Así me siento, probando la basura estrofa golpeando paredes
animal de zoológico convento botella cerrada prisión/presión del instinto de monio, el más turbado en orillas existenciales
la playa se cierra se abre un abismo fracción: tú, yo, no más y las
paredes 
y te
sientas
tensas
acaricias
mueres
fornicas
gesticulas
vives
armonizas
destruyes
colapsas
armaggedonas 
circunstancia
palabra
estoy
aquí
alexhey, estás??
Visto 0:01
Y sabes que me da risa 
saber que viste pero no abriste
la ventana de mi chat;
(<–esta es la conversación que tengo conmigo mismo
me mando archivos que debo imprimir en la escuela
((pudieras subir y ver qué más hay: enlaces que guardo de videos porno, te los paso si quieres))
cuando no hay tinta en la biblioteca
me salgo a imprimir 
nunca me han atrapado
sabes
a ti sí
y no es una vez 
son varias que haces que me den ganas de salir corriendo
estoy reprimido
tiezo
congelado
obeso
aburrido
de todo inflado el subconsciente caga.mutila.sopla.come.carne me derrumba
malditos símbolos me aquejan
antes actuaba
antes sacaba dieces y era organizado
antes me sentía seguro
podía cantar y bailar y era un morro común-hoy también lo soy-
pero ahora es algo distinto caminar sin pensar que alguien me observa
un policía, que me levante un sicario,
me da cosa cruzar solo la calle por no confiar en mi percepción
estoy agotado
hablarte me hace trizas 
es lo mismo
esperar
una y otra vez.
Y ahora a pensar en lo débil que soy
y en que si esto llegara a Refugio -la psicóloga de la escuela-,
podría determinar que la dependencia física/emocional
me ha trastornado.
No soy psicólogo
-puedo serlo en otro plano-
pero algún día
me gustaría serlo,
me gustaría ser muchas cosas,
tal vez un basurero
         y   pasar con un camión sobre tu espalda.

 

***

Adrián Alejandro Enríquez Chávez (Sonora, México, 1998). Estudia en el Centro de Educación Artística “José Eduardo Pierson”. Ha ganado menciones honoríficas en los XXXVII y XXVIII Concurso Regional de Composición Literaria, en el género de Cuento y Poesía. Segundo lugar en Cuento en el XII Concurso de Literatura Juvenil “María Guadalupe Rico de Ramírez” organizado por el Instituto Sonorense de Cultura. Se encuentra bajo experimentación con las letras. A veces se colapsa entre los clásicos y la Alt Lit. Piensa mucho.

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