Dos poemas de Aladar Temeshy (Budapest, 1925)

Imagen de Strautniekas

Imagen de Strautniekas

 

Te vi dormida
en la tarde

de los vientos,
el sol vestido
de nubes grises
en el infinito fondo
las palabras iban
al lomo de los ríos
sin orillas.

Te vi dormida
por el cansancio
de caminar
la muda calle
americana
sin gente viva
solamente árboles
desnudos, tristes
de tronco rajado.

Te vi dormida
en la amplitud
de la paz mullida
intocable, tuya
sin saber yo
que donde estamos,
que la tarde está
en el tiempo incluido
o sólo es de un
miércoles americano.

Te contaré, que sólo
los mares tienen orilla
porque están siempre
sí, siempre, como tú
durmiendo en la tarde
dejando el tiempo
para el confuso viento
que viene del mar
de espumosa orilla.

Te vi dormida.

 

 

TESTAMENTO

                                  Para el poeta Alfredo Pérez Alencart

(Cuando bajé del barco un negro  me dijo: Carajo extranjero! –  no entendí, fui extranjero.)

         Se terminó,

          de aquí hasta Hiroshima

          y  a la vuelta de mi tierra

          pero había que matar unos más

          por la victoria histórica,

          a Juan también por soñar.

          Lo ahorcaron al pobre

          por ser un simple vencido.

 

          Ya me dijeron

          que no hay sueño, ni más tierra

          el trigo esbelto ya no baila

          en la brisa con la flor amarilla

          en el divino verano.

         

          Eterno es sólo el partido,

          rojo, vivo, siempre glorioso.

          Si no entras, y no cantas su himno

          eres el enemigo, enemigo eterno,

          sin color, comida o tierra

          ni que te cubra bien muerto.

 

          El mundo es tierra y mar

          afuera de mi bosque muerto

          que ya no es mío, ni de Juan

          el mal ahorcado.

          El mundo, que no  es mío

   está afuera de la frontera

   donde en los templos

   cantan la pena y dolor

   a Dios Excélsior.

 

   Aquí, vi ardiendo a mi casa

   en el multicolor de la llama

   en las grises cenizas cayendo

   las lágrimas de mi madre

   el orgullo recto inquebrantable                                                        

   de mi encorvado, justo padre

   ante una justicia inventada.

 

Anda, corre mi hijo querido

aquí no hay ni cura, ni credo

anda, antes que te busquen

por la madrugada, cómo buscaron

al pobre Juan para la horca.

Detrás de la frontera, hay un  otro  mundo

tendrás siempre nuestro amor profundo

ahora llévate  este  beso, hijo querido.

 

La última posibilidad de la vida

es llegar vivo hasta la frontera

pasarla, vivir y nunca olvidar.

El mundo te espera, el mar canta

no hay más cárcel, ni muralla

yo  podré vivir y soñar

y con mis nubes a jugar.

 

Aquí ríen y cantan,

cantan un otro canto

con otra letra a un otro santo

de otra tierra prieta,

de otro cementerio seco.

 

Pero el pan es pan

y el hambre que es bien amargo,

las uvas llenas del ácido

son de la ausencia parca.

 

El mundo es redondo,

con gente viva, alegre

solamente Juan está muerto

y mi gente en el ayer silente

y yo sólo, en este lado

de la infinita frontera.

 

Voy y aprendo

verbos,  mujeres y besos

rolándome en otras noches

sin fulgurantes estrellados.

Las ventanas son ciegas,

muertas, enjalbegadas

por paredes riscas, sin alma.

Medianoche ni el perro ladra.

 

El tranvía no es de color amarillo

los grises gorriones sentados

en árboles viejos, abusados

niegan urbe y concejales votados

y las campanas suenan

el salmo sólo, por mi olvidado.

 

El polvo del camino

me cubre indiferente

que sea un vago  demente

que dejó allá lejos

un mundo de amor y miedo,

la niñez y la palabra de la madre,

escúcheme Francois Montcorbier

autrement dit Villon

la frontera eres sólo tú

sólo tú.

Esto es mi únicoTestamento.

 

=

Aladar Temeshy. Oriundo de Hungría, arquitecto de perfil renacentista con estudios en Budapest, Viena, Perugia, Los Ángeles, Caracas y con obras en tres continentes. Vive desde 2008 en los Estados Unidos Texas. Perteneció al grupo literario de Alfredo Silva Estrada. Ha publicado, Papeles en el Viento, relatos 2011; Cartas a Magdalena ensayo 2011:Al Margen de la Tarde poemario 2011; Viajes en la Noche poemario 2009; El libro de las decepcionespoemario 2008; Hierba Alta poemario 2006; Estrellas fugaces en las esquinas del mundo relatos  2006; El Califato poemario 2005; Probando el tiempo poemario 2001; Cantata profana poemario 1997; Razones y sin razones de la ciudad historia del urbanismo  1996; Líneas cortas poemario 1993. Ha escrito ensayos sobre El trecientos italiano; La pintura francesa desde Carlo Magno hasta el siglo IXX. Sus  artículos han sido publicados en los periódicos El Universal, La Razón y The Colum.

Anuncios

Un comentario en “Dos poemas de Aladar Temeshy (Budapest, 1925)

Comenta aquí ~

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s